Una vez en el primer piso, la primera puerta que encontramos es de la habitación de la limpieza, un agradecido espacio con la secadora, lavadora, enseres de plancha y una terraza para tender la ropa.
Por el pasillo que nos conduce a la sala-comedor encontramos las puertas de dos habitaciones dobles, del baño y de la cocina. La sala-comedor es muy acogedora. Primero encontramos la mesa, muy grande y más allá el espacio de estar, con dos cómodos sofás, TV, chimenea, cadena musical, y un rincón, junto al balcón con un sillón que invita a la lectura y a la contemplación.
La escalera en el segundo piso está presidida por una cúpula que nos recuerda que estamos en un clima mediterráneo. Una vez arriba el pasillo recoje las puertas de tres habitaciones dobles, dos baños y una terraza.